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jueves, 24 de marzo de 2011

Florentino, Mourinho y Keyser Söze

Por Halftown

“El mayor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía” –Verbal Kint (Kevin Spacey) en Sospechosos Habituales.

La prensa deportiva española (léase los que imprimen sus noticias sobre papel) debería darle un porcentaje de sus ventas a José Mourinho. Nunca antes fue más fácil rellenar doce páginas diarias con información sobre del Real Madrid. Quizá es por eso que un reciente ex director odiaba con toda su alma a Manuel Pellegrini: con él al mando era imposible sacar un titular jugoso que llevarse a la portada.

En cambio con Mourinho no hay descanso. Esta semana, con la liga entre paréntesis ante la avalancha de pachangas internacionales, el entrenador del Madrid se ha despachado a gusto adelantando que ya piensa en un retorno a Inglaterra. A pesar de los tres años de contrato que le quedan en el (muchimillonario) contrato que le firmó Florentino Pérez el pasado verano, el portugués no se ha cortado un pelo con los halagos a la Premier: que si su mejor momento fue en el Chelsea, que si Inglaterra es especial, que si no olvida a sus amigos ingleses…

¿Llegará José Mourinho vestido de blanco a 2014? Sería toda una sorpresa. En los últimos quince años, sólo Del Bosque y Schuster han sobrevivido más de un año en la silla eléctrica del Bernabéu. Es cierto que Mourinho lleva un porcentaje de victorias más alto que cualquiera de sus predecesores, pero los únicos números que cuentan en Concha Espina –aparte de los que marca la caja registradora- son los de las copas que se añaden a las vitrinas del museo.

El anzuelo del Diablo

En las mismas declaraciones en las que adelantaba su regreso a la Premier, el portugués también admitía que el Madrid era sin duda el club más difícil en el que había trabajado. Y viniendo de un tipo que ha lidiado consecutivamente con Pinto Da Costa, Abramovich y Moratti, la cosa es para tomársela en serio.

Sin embargo, Mourinho ha salido victorioso de todos los pulsos internos que ha echado hasta ahora. Consiguió el fichaje de Adebayor, que en realidad fue una inversión en Benzema. Logró la renovación de su John Terry 2.0 y piedra angular de su proyecto, Pepe. Ha sabido puentar sistemáticamente al pelmazo de Jorge Valdano. Incluso salió indemne de la masacre que sufrió su equipo en el Camp Nou.

Aparentemente, el problema de Florentino es que empeñó su alma en el infierno por ganar un título, y ahora parece rehén del propio Diablo. Así las cosas, sólo parece haber dos escenarios posibles:
- insert coin: el Real Madrid conquista un título, la propaganda oficial del régimen habla de un equipo campeón en construcción mientras hace de menos a los títulos perdidos. Mourinho se mantiene en el puesto, y Florentino teje otra cortina de humo en forma de fichaje de relumbrón.
- game over: el Madrid no gana nada (variante hardcore de este escenario: es reducido a fosfatina por el Barça en al menos una de las dos copas) con lo cual Mourinho salta por los aires, arrastrando a Florentino con él.

Permítanme que para acabar vuelva a la cita con la que abría este artículo. En Sospechosos Habituales, Verbal Kint se pasa la película sentado en una comisaría de policía, dando fe de un caso del que él es el único testigo. Kint, un tullido con cara de bobalicón, cuenta vida y milagros del mayor criminal del mundo: Keyser Söze. Al final –si no han visto la película, dejen de leer, véanla y luego retomen FNF- Kint sale libre de cargos mientras la policía (y el espectador) descubre que Keyser Söze era sólo una invención.

Cada vez que alguien se pregunta si puede Florentino Pérez sobrevivir más allá de Mou, pienso en Verbal Kint. Allí está el presidente blanco, con su cara de no haber roto un plato en la vida, dejando que el público se trague el anzuelo llamado Mourinho. Pero ¿y si su última baza no fuese el entrenador portugués? ¿Y si hubiera una manera de cerrar el círculo y escapar libre de culpa dejando a público y prensa con cara de tontos? Esa solución, tan maquiavélica como brillante, el auténtico Keyser Söze de Florentino Pérez, se llama Vicente Del Bosque.

jueves, 3 de febrero de 2011

Sr. Pardeza, ¿se le ha perdido a usted algo en Concha Espina?

Por Sopenilla
Sr. Pardeza: ¿Usted recuerda si se le extravió algo en Concha Espina? Piénselo bien, repase su trayectoria. Hace casi dieciocho meses que no se le ve en ninguna presentación, no comparece apenas ante los medios, no fabrica titulares...

Sr. Pardeza, usted siempre fue un ratón, pero de biblioteca. A las concentraciones se llevaba más de un libro. Decidió doctorarse, porque algo había que hacer tras un retiro dorado en México. ¡Pero ser director deportivo!

Año y medio ya en la entidad merengue. Cuando Florentino se investía de ser superior, por todos era bendecido y a todos convencía –incluso a usted, Sr. Pardeza– diciendo: “Vuelve la ilusión”.

¿No se ha dado usted cuenta, Sr. Pardeza, de que lleva dieciocho meses sin que su criterio se haga notar, que lleva dieciocho meses a la sombra de Valdano, que su hábitat natural no está en los despachos?

Sr. Pardeza: su club tiene un presidente nominal y un general plenipotenciario. ¡Cuántas veces no habrá pensado que usted mismo no deja de ser un ministro sin cartera! Usted, que vino para ser consejero, y que ha acabado en medio de una pléyade de mandos que carecen de competencias. Está visto: ante un gobierno basado en el capricho y la chequera, no hay empatía funcional que responda.

Sr. Pardeza: piénselo bien. Podrá estar, pero no se le espera. No tuvo la culpa de formar parte de la Quinta del Buitre, pero no debió dejarse embaucar por la oratoria fácil de su amigo argentino. Usted ya sabe que sólo unos pocos, como González Ruano, son capaces de conciliar éxito y mérito. Y en su caso, como en el de su equipo, es dudoso que se pueda hablar, hoy por hoy, más allá de lo segundo. Aunque bueno, eso ya es un síntoma de mejoría con respecto a Valdano.

Sr. Pardeza. Una plantilla no gana por decreto, aunque lo digan su nombre o su coste. Ha de forjarse a partir de un modelo, una idea preconcebida, que toma cuerpo de manera equilibrada y se sostiene en algo más duradero que unos cuantos resultados inmediatos. Desista, ahora que tiene excusa. Nadie le echará en falta. Gracias a Mourinho, todos ahora sabemos que los fichajes en la casa blanca se deben, principalmente, a la labor del director general de marketing.

Sr. Pardeza: no merece la pena cambiar los pasillos de la Nacional por el palco del Bernabéu.

Así que, antes de que las hemerotecas –aparte de recoger artículos del citado Ruano– consignen otra temporada en blanco de Florentino, conjugue el verbo dimitir. Aunque fuera a destiempo, ya lo hizo en Zaragoza. A la larga, no nos gustaría descubrir que hubo algo que se le perdió en Concha Espina.

martes, 4 de agosto de 2009

Las camisetas que sí vende Florentino


Por John Wyatt
Bangkok (Tailandia)
Para rentabilizar el fichaje de Cristiano Ronaldo Florentino debe vender equipaciones a la mitad del planeta Tierra. Teniendo en cuenta de que sólo con China, Vietnam, Tailandia, La India, Birmania, Laos y Camboya ya se acerca al 50% de la población mundial, está bien que Floren insista en conquistar el mercado asiático. El problema es que, salvo en Japón, donde tienen más dinero y son más sibaritas, en el resto de países se venden camisetas de Cristiano, sí, a cascoporro, pero más falsas que judas. FNF lo ha comprobado en uno de esos puntos de venta de falsificaciones.

Finales de julio, mercado nocturno de Patpong, en el centro de Bangkok. A ambos lados de la calle, cientos de prostitutas jóvenes –uno no sabría diferenciar aquí a una chica de un travesti, ojo– esperan a sus clientes occidentales en la puerta de locales de mala reputación con una más que sobada barra americana y house de garrafón. Una legión de tailandeses ofrece al turista masajes con final feliz, un tuktuk para volver al hotel o asistir al espectáculo más célebre del barrio rojo de la capital tailandesa: el ping pong show. No asistí a ninguno, pero me hago una idea aproximada de lo que es. Y vosotros también.

El caso es que el epicentro del terremoto no es ese torrente de sexo de pago en sus más diversas formas, si no los puestos de falsificaciones. En Tailandia, como en China o en Birmania no es que haya un mercado de falsificaciones y los demás sean de productos ‘oficiales’. Es que todo lo que se compra y se vende son imitaciones más o menos logradas.

¿El truco? Muy sencillo: para abaratar costes, las grandes marcas fabrican en estos países. Las mismas fábricas que te hacen un bolso de Prada con destino Quinta Avenida de Nueva York te hacen la imitación porque conocen los materiales y los patrones originales. Clonan los logos, los acabados, todo. Menos el precio.

La estrella de aquel mercado y de todos los mercados de Asia es, sin duda, la camiseta blanca de Cristiano Ronaldo con el nueve a la espalda. Lo era en Patpong, en Chiang Mai, en Chiang Rai, en Chatuchang... ¿Su precio? Sin regatear, cinco euros. Regateando, vi vender alguna a 1,5 euros al cambio.

El material, los logos, las bandas laterales... no es imitación de la de Adidas, es otro original obtenido en la misma fábrica (o la de al lado) elegida por la casa de las tres bandas. El real Madrid asegura que vende 15 camisetas de Cristiano por minuto. Pero en todos aquellos tenderetes de falsificaciones, el ritmo de venta era más alto que en la esquina del Bernabéu.

El drama de Florentino es que el mercado asiático sí compra, a millones, camisetas de Cristiano, de Kaká y del resto de fichajes, pero ni la marca ni el Madrid ven un duro.

viernes, 3 de julio de 2009

Camisetas... de otra galaxia

Por Halftown
En estas calurosas noches de verano, una vez exprimida la última gota de la temporada 2008/2009 con el torneo de la galleta que montó la FIFA en Sudáfrica, nos quedan básicamente dos consuelos a los aficionados futboleros. Por una parte, están los fichajes, con la mayoría de equipos pegándose por jugadores en paro, promesas de YouTube o retales de última hora. Caso aparte es el del tito Floren, que contrata jugadores como cuando lo hacíamos en el PCFútbol años ha, en función de la nota media de cada futbolista.

Por otro lado está un tema mucho más interesante, que es el que hoy nos ocupa: los nuevos diseños de las camisetas para la temporada entrante. Precisamente cuando el PCFútbol daba sus primeros pasos, los equipos conservaban los mismos diseños de camiseta varias temporadas, y marcas hoy tan marcianas como Meyba o Hummel vestían a los más grandes.

De un tiempo a esta parte, en cambio, el marketing deportivo se ha dado cuenta de que había un filón en la venta de camisetas, y de esa manera, cada verano se renueva el stock con nuevos diseños basados por lo general en mínimas variaciones sobre el mismo tema.

Igual que en la categoría de fichajes, el premio de este verano en el apartado camisetas se lo llevan, si nadie lo remedia, las glorias deportivas que campean por España. La Galaxia Madridista 2.0 va a lucir un modelito de Adidas totalmente carente de originalidad: el molde es exactamente el mismo que lucirá la tercera equipación del Liverpool, por poner un ejemplo.

Por lo visto, el nuevo diseño es totalmente distinto de la de la pasada temporada. Para empezar, por incluir dos rayas amarillas, color que jamás ha sido propio del Madrid. Por otro, el cuello: adiós al cuello polo, y hola al cuello redondo. La web del club no podría explicarlo más claramente: “Por otra parte, la camiseta incluye un ribete amarillo, así como el cuello redondo al más puro estilo retro, como homenaje a la camiseta que vestía Don Alfredo Di Stéfano, el mejor jugador madridista de todos los tiempos.”.

Lo curioso es que, rebuscando en otra sección de la misma web, encontramos a Don Alfredo comentando que la nueva camiseta "Me encanta. La diferencia con la que yo vestía es abismal". O en otras palabras, el supuesto homenaje a la camiseta madridista de los 50 y los 60 se parece a ella como un huevo a una castaña.

Pero la cosa prosigue con una prosa que ya la quisiera para sí el mismísimo Vargas Llosa: “La nueva camiseta del Real Madrid ha sido diseñada para ganar. Para ganar en velocidad, en transpiración y en confort. El secreto está en la incorporación de las innovadoras tecnologías textiles de Adidas: Flow Mapping™ (nueva generación ClimaCool®) y ForMotion™ que la dota de mayor ligereza, movilidad y transpirabilidad.”.

Creo que alguna vez he comentado en estas líneas lo difícil que puede resultar verbalizar la creatividad sin caer en la ridiculez. El caso que nos ocupa debería aparecer en el libro de Kotler.

Luz tridimensional

Y la cosa sigue con los dorsales: “Para la temporada que se nos avecina, las camisetas llevarán los nombres de los jugadores y los números en negrita con efectos especiales complejos abarcando con sinergia todo el alfabeto. Diseñado para evocar la luz tridimensional con sutileza, este tratamiento también evitará la piratería. Cada letra y número llevará una marca de seguridad encubierta. Los nombres y los números son transfers aplicados con equipos calibrados de fusión de calor. Son extremadamente ligeros, tienen mucha elasticidad y son muy resistentes al agua y a las roturas”.

Es decir, cuentan una historia sobre efectos 3D para acabar diciendo que los dorsales se planchan a la tela como las rodilleras que nos compraban nuestras madres en las mercerías. Personalmente, me quedo sin duda con lo de "los efectos especiales que abarcan con sinergia todo el alfabeto". No sería capaz de decodificar el significado de la frase, pero espero que le encuentren un sitio en la Wikipedia al descubridor de sinergias alfabéticas.

Además, el Madrid muestra su inquietud sobre las copias piratas, que se pueden encontrar en cualquier mercadillo mundial a aproximadamente una décima parte del precio de la camiseta oficial.

Mi parte favorita de la nueva camiseta blanca, y espero que el lector esté de acuerdo, es el escudo del Estadio Santiago Bernabéu. En el vídeo adjunto aparece un alemán, diseñador de Adidas para más señas, que explica cómo un buen día se golpeó con la taza del váter y dio con la idea de crear un logo que sirviese de contrapeso al escudo del Madrid que va cosido a la izquierda de la camiseta. En lugar de colocar simétricamente el logo de Adidas, como haría un diseñador normal, él decidió sacarse un nuevo logo de la manga. El horror resultante de su delirio se ve en este clip de poco más de dos minutos.



Por supuesto que, como dice el slogan, vuelve la ilusión... y las sinergias alfabéticas Y es que los veranos sin ti no eran lo mismo, Florentino.